La evolución detenida 02: El acomodo de las teclas en el teclado (2026)
Léeme en 5 minutos
Esta es la segunda entrega de la serie La evolución detenida, en la cual platico casos en los que no hemos adoptado una mejora porque el costo de cambio es demasiado grande, no más grande que el beneficio, pero preferimos vivir en un estado menos óptimo pero felices, lo cual me parece increíble.
Para ver la primera entrega da clic aquí.
2. El acomodo de las teclas en el teclado
Voltea a tu teclado, ¿qué ves? Ya sea que estés leyendo esto en un dispositivo móvil o en una computadora, tendrás un teclado físico o virtual, pero ambos tienen algo en común: un acomodo similar de las teclas en dicho teclado. Tal vez este caso sea el más cliché de la lista, el más conocido, probablemente el de mayor impacto, y es por eso que quería abordarlo, sobre todo porque la realidad supera la ficción, al chisme, a lo que se comenta, veamos.
Lo que se comenta: La persona que definió la posición de las letras en el teclado lo hizo de esta forma para que las máquinas de escribir no se trabaran, lo explico para los que no han visto una máquina de escribir en su vida: al dar un clic a una tecla, un dispositivo de metal es accionado llevando la letra hacia el papel, pasando por la tinta, de esta forma queda la letra plasmada en el papel, dicho dispositivo que fue e imprimió la letra, tiene que regresar a su posición original para que eventualmente lo vuelvas a accionar, o sea, le vuelvas a dar “clic” a la misma tecla. Importante mencionar que es un dispositivo mecánico, no tiene electricidad ni ninguna otra fuente de energía, lo que hizo que se moviera el dispositivo y pusiera el carácter en el papel fue la fuerza con la que le diste clic a la tecla, la fuerza con la que tecleaste (teclear es la palabra correcta, no dar clic), si lo haces fuerte, se imprime más fuerte la letra, si lo haces suave, ya te puedes imaginar qué pasa.
Obviamente, no solo tecleas una letra, sino un conjunto de ellas, para formar palabras, oraciones, etc. por lo que procedes con la siguiente, entonces, mientras va bajando el primer mecanismo, ya accionaste el siguiente, y sucedía que en algunos casos personas más acostumbradas al uso de las máquinas de escribir, tenían una velocidad de tecleo tal que provocaba que se quedaran atoradas las dos teclas y tuvieras que interrumpir el proceso, no podías seguir tecleando, debías manualmente destrabar la máquina de escribir.
La solución fue encontrar una configuración del teclado tal que provocara que fueras más lento, y nunca te trabaras… preferible lento pero continuo, lento pero seguro, que rápido pero interrumpido.
Lo que se supone que sucedió en realidad, porque digo, no estuvimos ahí: El problema es el mismo, sí fue que se trababa el mecanismo por ir tan rápido, pero hay otra consideración que se omitió para simplificar la historia, la posición de las letras, de esta forma, si la tecla estaba a la izquierda del teclado, por lo general el mecanismo estaba a la izquierda… debíamos asegurar que letras que comúnmente se accionan seguidas estén en diferente lado, o por lo menos alejadas unas de otras para minimizar la probabilidad de que se atascara el mecanismo.
Fue entonces que se diseñó el teclado QWERTY, ¿Por qué se llama así? observa al lado izquierdo de tu teclado, lo vas a leer en la primera línea de letras, fue diseñado por Christopher Scholes considerando que las combinaciones de dos letras más comunes en el idioma inglés, que son TH, HE, ST, TS, SH, CH, IN, ON estuvieran separadas en el teclado lo más posible para que no se atascaran, mira, busca cualquier combinación y verás que lo están, por ejemplo, en TH, la T está del lado “izquierdo” del teclado, la H en el lado “derecho”, aunque están juntas visualmente, el mecanismo estaba en diferente ángulo y salía de diferente lado. Estas combinaciones de dos letras o bigramas, están presentes en el 70% de las palabras en inglés.
Después de tanto diseño y pruebas, al final se dice que algún experto en negocios dijo: “muy bien, me parece muy bien la parte lógica, pero ahora vamos a ver la parte comercial, necesito que mis vendedores puedan teclear rápidamente <máquina de escribir> en inglés (typewriter) cuando están con un cliente, así que acomódame esas letras a la primera fila”, ignorando totalmente el diseño original, lo que dejó fuera los bigramas ER y RE (que se encuentran juntos y del mismo lado), lo que nos hubiera dado el 85% que perseguía el diseño original para escritura en inglés.
¿Y dónde está el problema de todo esto? que hay dos consideraciones que ya no hay necesidad de cumplir, 1) ya no tenemos el problema del atasqueichón que tenían las máquinas de escribir, y 2) habemos personas que no escribimos solo en inglés, o sea, estos mismos bigramas milagrosos para el idioma inglés, solo dan un 12% de las palabras en español, ¿Cuáles bigramas son los que hay que considerar para el español? te preguntarás seguramente, son DE, EN, EL, LA, ES, SE, OS, AR, UE, CO, RA, QU y que están presentes en 82% de las palabras en un escrito común en español.
Vamos a mejorar todo esto, o mejor dicho, compartir lo que personas que le han dedicado tiempo a esto ya han calculated, y para hacerlo más sencillo vamos a medirlo en esfuerzo, no en velocidad, ya que llega un punto en el que el cerebro no puede ir más rápido, pero siempre te puedes cansar menos, veamos cómo cada consideración puede minimizar el esfuerzo entonces.
La primera oportunidad que tenemos es revisar nuevamente la lógica detrás de los bigramas, considerando que ya no tenemos que cuidar eso porque ya no tenemos máquinas de escribir. Entonces, ¿qué es lo mejor? ¿qué debemos de hacer? ¿juntar las letras? ¿ponerlas en los dedos fuertes? ¿qué dicen los estudios?, la acción que da mayor valor es mover las letras más comunes al renglón y columna central, i. e. que los dedos índices de cada mano se encarguen (los más fuertes) o que lo hagamos desde la posición inicial al poner las manos sobre el teclado, que debe de ser en la fila de en medio.
Entonces, quedamos que eso de usar bigramas ya no es necesario, debemos de enfocarnos en las letras más comunes, ¿cuáles son éstas? E, T, A, O, I, N, S, H, R, D, L, U cumplen con el 80% de las letras en inglés, realizar este acomodo nos reduce el esfuerzo en un 65%, o sea, los dedos recorren 65% menos distancia para escribir lo mismo vs utilizar el teclado QWERTY.
Ahora, la segunda oportunidad se encuentra en hacerlo ad-hoc para las personas que escriben en español. Las letras E, A, O, L, S, N, D, R, I, C son las que cubren el 80% de cualquier escrito en este idioma, 10 letras, en lugar de 12 en inglés. Desde la perspectiva de una persona que escribe en español actualmente, usando el teclado QWERTY, el esfuerzo se reduce en un 85%, esto significa que la distancia que recorren los dedos para escribir lo mismo se reduce un 85%, o sea, muchísimo.
Esto se debe a que los hispanohablantes (y otras personas que usan el QWERTY para escribir en su idioma) nos tuvimos que acostumbrar a escribir de esta forma, ya que los teclados, etc. están en inglés, y ellos mismos no cambian porque así se acostumbraron.
Ahora, salomónicamente, si las personas que hacen los teclados lo reconfiguran para cumplir con las 12 letras más comunes en el inglés, ya con eso es una ganancia para los hispanohablantes, ¿Por qué? ya habíamos comentado que en español necesitamos 10 letras y en inglés necesitan 12 para llegar al 80% de las letras utilizadas, y si revisan el listado verán que 9 de las letras del español ya están en las letras del inglés, solo la “C” queda fuera, supongo que se debe a que escribimos mucho “caca”, “cabrón”, “cochi” y “chingón”, es la única explicación. El resultado es que los gringos reducirían el esfuerzo en un 65% con este acomodo, pero los hispanohablantes lo harían en un 70%, y esto es porque venimos de un teclado que es mucho más malo para nosotros que para ellos.
Entonces estamos ante una evolución detenida, claramente, pero no solo es culpa de los que escriben en inglés, es de los que escribimos en español también. Por un lado, sí, ellos podrían reducir el esfuerzo en un 65% y nosotros en un 70% con el mismo teclado (estaría excelente para una persona que escribe en ambos idiomas), pero estamos dejando nuestro beneficio en manos de los demás, nosotros tenemos a la mano ese 85%, ¿Por qué no hemos ido por él? Si ya tenemos teclados virtuales, ya no estamos sujetos a “alguien más hizo el teclado”, ya los podemos configurar nosotros. El efecto de escribir en el teclado optimizado para el español en un celular no nos da un 85% sino un 50% de menos esfuerzo, porque usamos los pulgares, pero esto está bastante bien también.
Bueno, ya sé, si estoy tan seguro de esto lo debería de hacer yo, sé el cambio que quieres ver en el mundo, ¿no?. Según estudios tarda de un mes a dos el acostumbrarte, con mucha frustración.
Para Android
- Ve a la Configuración / Ajustes de tu teléfono.
- Busca la sección Idioma e insumos / Teclado.
- Selecciona tu teclado actual (ej. Gboard).
- Toca en Idiomas -> Español.
- En lugar de seleccionar la plantilla QWERTY, marca la casilla Dvorak o Colemak.
Para iOS
- Abre Ajustes en tu iPhone.
- Ve a General → Teclado → Teclados.
- Toca en tu teclado actual (por ejemplo, Español o Inglés).
- Verás una lista de distribuciones (QWERTY, QWERTZ, AZERTY, Dvorak, Colemak).
- Selecciona Dvorak o Colemak.
Y ¿qué sigue?, ¿será que tanto rollo de los teclados va a cambiar en el corto plazo, al tener dictado por voz, lector de mente (electromiografía se llama) incluso? Los pronósticos actuales consideran una hegemonía por parte de los teclados físicos de al menos 15 años, antes de que los comandos por voz o la conexión cerebro-computadora llegue a una madurez tal que sobrepase al uso del teclado, por lo tanto sí vale la pena cambiar de configuración de las teclas en el teclado y aprender para minimizar el esfuerzo, sí representa una inversión que se paga durante mucho tiempo.
Y bien, esto fue lo que me dejó…

No hay comentarios.:
Publicar un comentario